2) Las tostadas siempre caen en el piso o sobre tu ropa del lado de la mermelada.
3) La birome y el Liquid que te acompañan desde primer año de la facultad, justo se gastan en medio de un parcial kilométrico.
4) Los auriculares de tu MP3 (o lo que tu economía y la tecnología te permitan portar) nunca dejan de funcionar al mismo tiempo. Nadie sabe porqué pero siempre se rompe un sólo auricular, nunca los dos juntos, y hasta que te decidís a comprar un par nuevo, ingeniás toda clase de malabares porque, si flexionás tu brazo izquierdo formando un ángulo de 45º, y te quedás inmóvil, quizás ese que no anda, puede llegar a funcionar durante unos minutos.
5) Siempre sale el sol justo el día en que no podés tomar.
6) Cuando necesitás anotar algo rápido, nunca tenés a mano una lapicera.
7) El colectivo semivacío siempre se está yendo cuando vos llegás a la esquina y el próximo (completamente lleno, claro está) se demora un mínimo de media hora.
8) Siguiendo con el transporte público, cada vez que estás apurada/o para llegar a un sitio, el colectivero maneja con la celeridad de un chofer de sulki, en cambio, si vas con tiempo, te toca un talibán kamikaze de 115 a 300 km por hora.
9) La vendedora del local de ropa siempre te abre la cortina del probador microscópico (al ritmo de la frase ¿Cómo te quedó, negri?) en la instancia más comprometedora.
10) Todos tus amigos pasan las monedas falsas de 50 centavos con total impunidad, pero a vos te desenmascara hasta un pendejo de 2 años.
11) Si cuando te estás bañando, suena el teléfono y decidís atender, en el momento en que llegues, (habiendo dejado una autopista de agua y jabón a tu paso) ese ser inoportuno va a cortar, vos te vas a quedar unos minutos esperando que suene de nuevo y en el preciso instante en que retornes a la ducha, esa persona volverá a llamar.
12) Cuando se corta la luz de tu casa, recién una vez que terminaste de instalar estratégicamente todo el equipo de velas, la maldita corriente regresará (y como fue idea tuya encender 23 velas por habitación, es también tu responsabilidad lavar los fastidiosos platitos con cera).
13) Siempre que te enorgullecés de tu capacidad previsora por salir de tu casa con paraguas, a las 2 horas sale el sol. El día que te decidiste a dejarlo, se arma un temporal apocalíptico digno de versículo de la Biblia.
14) Siempre que estás por cruzar, el semáforo está cambiando a verde y tenés a una 4x4 viniéndote encima (otra gran verdad: cuanto más grande el auto, más pelotudo es el conductor).
15) Cuando estás en el trabajo y se te ocurre meterte en el MSN, justo en el momento en que tu jefe se acerca, los malditos hombrecitos terminan de dar sus eternas vueltitas y se te abren las 500 ventanas de los contactos, el mail, la instalación del nuevo msn y 20 publicidades españolas de compra-venta.
